Ser una escuela que, con base a su proyecto antropológico,
ofrece una excelencia en la formación integral,
en la que los jóvenes, con una consciencia propia y social,
tienen acceso competitivo a las diversas alternativas profesionales
y se constituyen como gestores protagonistas
de una sociedad alternativa:
donde la participación social no tiene como fin el poder,
sino el bien común,
donde el bienestar no se gesta desde la búsqueda individualista,
sino desde la relación,
donde el fin no es el capital,
sino la construcción de la sociedad misma.